
La industria del videojuego vuelve a enfrentarse a una subida de precios que impacta directamente en los jugadores. Microsoft ha confirmado un nuevo incremento en el precio de sus consolas Xbox Series X y Xbox Series S en Europa, una medida que ya está en vigor desde el 1 de agosto de 2026.
Este ajuste llega tras la subida aplicada en septiembre de 2025 y refleja una tendencia que empieza a consolidarse dentro del sector. Aunque se trata de una noticia poco positiva para el consumidor, la compañía justifica esta decisión por el aumento global en los costes de producción.
Un aumento que golpea a toda la gama Xbox
Los nuevos precios afectan a todos los modelos disponibles en el mercado europeo. En concreto, las versiones con menor almacenamiento experimentan una subida de alrededor de 100 euros, mientras que las de mayor capacidad alcanzan incrementos de hasta 150 euros.
Así queda el nuevo precio de las consolas Xbox en Europa:
- Xbox Series S (512 GB) – 499,99 €
- Xbox Series S (1 TB) – 599,99 €
- Xbox Series X Digital (1 TB) – 749,99 €
- Xbox Series X (1 TB) – 799,99 €
Además, Microsoft ha confirmado la retirada del modelo Xbox Series X con 2 TB de almacenamiento, que dejará de fabricarse próximamente.
La explicación de Microsoft
Desde Redmond han explicado que esta subida responde al fuerte encarecimiento de componentes clave. Según la compañía, el coste del almacenamiento y la memoria se ha multiplicado por más de 2,5 en los últimos meses y podría volver a duplicarse de cara a 2027.
Microsoft también recuerda que las consolas, a diferencia de otros dispositivos electrónicos como móviles o PC, suelen venderse con márgenes de beneficio muy reducidos, lo que dificulta absorber este tipo de incrementos sin trasladarlos al consumidor.
Opciones de compra más flexibles
Para mitigar el impacto en los jugadores, la compañía ha anunciado nuevas alternativas de pago. Entre ellas destacan opciones como el “compra ahora, paga después” o la financiación al 0% TAE en hasta 12 meses a través de distribuidores como Amazon.
Un mercado cada vez más caro
Este nuevo ajuste refuerza una realidad cada vez más evidente: jugar en consola es más caro que nunca. Con el aumento de precios en hardware, juegos y servicios, el acceso al ecosistema gaming continúa encareciéndose, lo que podría afectar a las decisiones de compra de muchos usuarios en los próximos meses.






