
Han pasado años desde que se anunció Hollow Knight: Silksong, y las expectativas estaban por las nubes. Ahora que lo tenemos en nuestras manos, puedo decir que el juego cumple… pero no de manera perfecta. Es un título que brilla en muchos apartados, pero que arrastra un problema serio en su sistema de economía que debería solucionarse cuanto antes.
Un universo más ambicioso y refinado
El salto de Hollow Knight a Silksong no es pequeño. La nueva aventura de Hornet se siente más grande, más viva y con un diseño artístico que deja sin palabras. Cada zona es un lienzo en movimiento, lleno de detalles que invitan a explorar. A nivel jugable, el cambio de protagonista le ha sentado genial: Hornet es más rápida, más ágil y tiene un repertorio de movimientos acrobáticos que hacen que cada combate se sienta dinámico y desafiante.
El contenido es otra de las sorpresas. Más de 200 enemigos, más de 40 jefes y decenas de herramientas convierten a Silksong en un juego con una densidad abrumadora. Y lo mejor de todo es que lo hace manteniendo un precio casi simbólico: 19,99 €. En un mercado donde todo sube, Team Cherry se ha atrevido a ofrecer muchísimo por muy poco. Un golpe sobre la mesa.

La economía: el gran lunar de Silksong
Pero no todo es perfecto. Si algo me ha sacado de la experiencia, es la economía interna del juego. La escasez de monedas es brutal: parece que siempre estás corto de recursos, obligado a farmear durante horas para poder desbloquear bancos, reparar objetos o simplemente moverte con comodidad por el mapa.
Entiendo que la intención era aumentar la sensación de supervivencia y tensión, pero se les ha ido de las manos. Muchos jugadores lo sienten más como un castigo que como un reto, y estoy de acuerdo. La economía está rota, y no de forma divertida: afecta directamente al ritmo de la partida y genera frustración. Team Cherry debería pensar en un parche que alivie esta presión, porque ahora mismo parece que te cobran por todo.

Sensaciones tras terminar la historia
Después de varias horas de juego hasta terminarlo, Silksong deja una mezcla de emociones. Por un lado, es un metroidvania increíble, probablemente uno de los más completos de los últimos años. Por otro, ese sistema económico desequilibrado me obliga a jugar con más cautela de la que me gustaría, rompiendo en ocasiones la magia que tanto caracteriza a esta saga.
Lo recomendamos, sin duda, pero con la advertencia de que hay que armarse de paciencia. Silksong es una obra imprescindible… aunque no es perfecta y tiene sus matices.

| LO MEJOR | LO PEOR |
|---|---|
| Estética impecable, con un arte que enamora. | Economía rota: escasez de monedas y costos abusivos. |
| Jugabilidad ágil y fluida gracias a Hornet. | Picos de dificultad frustrantes en ciertos puntos. |
| Más de 200 enemigos y 40 jefes únicos. | Sensación de continuismo respecto al original. |
| Relación calidad-precio inmejorable (19,99 €). | Ritmo de progreso afectado por la falta de recursos. |
| Mundo enorme y lleno de secretos. | La gestión monetaria penaliza al jugador en exceso. |
Conclusión
Hollow Knight: Silksong es uno de esos juegos que llegan para marcar época dentro del género metroidvania. Su apartado artístico es sobresaliente, la jugabilidad con Hornet se siente fresca y el contenido es tan vasto que parece infinito. Además, el precio es casi un regalo en comparación con lo que ofrece.
Sin embargo, no es un título perfecto. La economía interna está tan desequilibrada que afecta al ritmo del juego y puede frustrar incluso a los más experimentados. Es un problema real que debería solucionarse con un parche, porque de lo contrario puede empañar una experiencia que, en casi todos los demás apartados, roza la excelencia.
En definitiva: Silksong es un imprescindible para los amantes del género, pero con la advertencia de que tendrás que luchar tanto contra los enemigos… como contra la propia economía del juego.






