
La saga Like a Dragon continúa celebrando su 20º aniversario con una revisión que va mucho más allá de lo que entendemos por remake. Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties no se limita a actualizar gráficos: reimagina sistemas, amplía la historia y añade modos completamente nuevos que transforman la experiencia original.
Desde el equipo de Colossus Gamers lo tenemos claro: estamos ante la revisión más ambiciosa que ha recibido una entrega clásica de la saga hasta la fecha.
Una historia que se expande donde más lo necesitaba
La base argumental se mantiene: Kazuma Kiryu intenta dejar atrás su pasado yakuza para dirigir el orfanato Morning Glory en Okinawa. Sin embargo, pronto se ve arrastrado a una nueva trama de conspiraciones políticas, disputas internas del clan Tojo y conflictos por el terreno donde se asienta el orfanato.
La estructura de 12 capítulos sigue presente, pero su desarrollo ha cambiado notablemente. Muchos tramos narrativos se han ampliado, especialmente todo lo relacionado con la vida en el orfanato, que en el original tenía un papel más anecdótico.
Aquí se convierte en un auténtico sistema jugable propio:
- Relación individual con cada niño.
- Gestión de huerto y granja.
- Cocina y encargos.
- Minijuegos exclusivos.
- Historias secundarias vinculadas al día a día.
Puede resultar repetitivo si se exprime de golpe, pero dosificado funciona muy bien y aporta profundidad emocional a Kiryu.
Además, se han introducido nuevas secuencias y ajustes en la narrativa que enriquecen a varios personajes. No todos los cambios gustarán a los puristas, pero el resultado global nos parece superior al original.

Dark Ties: el experimento paralelo
El gran añadido es Dark Ties, un modo independiente protagonizado por Yoshitaka Mine. Nos permite explorar su pasado y entender mejor sus motivaciones.
A nivel jugable introduce:
- Sistema de “control de daños” y karma.
- Encargos secundarios centrados en reputación.
- Arena Infernal con estructura tipo roguelite.
- Matices propios en combate, como el modo corazón oscuro.
Aunque aporta contexto narrativo interesante, su estructura se siente más irregular. Algunas tareas pecan de recaderismo y el ritmo no siempre está al nivel de la campaña principal. Aun así, como contenido adicional amplía el universo y suma horas.

Jugabilidad: más profunda, más variada, más ambiciosa
El combate mantiene la esencia clásica de Kiryu, con:
- Combos ligeros y fuertes.
- Agarre y uso de objetos.
- Técnicas especiales.
- Sistema de adrenalina.
La gran novedad es el estilo Ryukyu, centrado en armas blancas y cambios dinámicos de arma en pleno combo. Cambiar entre estilos es inmediato y permite adaptar la estrategia según el grupo enemigo.
Se han añadido más de 60 habilidades desbloqueables, desafíos y sistemas de entrenamiento que enriquecen la progresión.
Pero si algo marca la diferencia son los dos grandes “macrojuegos”:
Gestión del orfanato
Un sistema profundo con economía propia, mejora de instalaciones, cultivo, minijuegos académicos y arcade, eventos narrativos y progresión independiente.

🏍️ Guerra de pandillas
Reclutamiento de NPCs, creación de pelotones, personalización, batallas estratégicas por territorios y enfrentamientos multitudinarios. Es una de las mayores expansiones jugables que ha recibido la entrega.
A esto se suma la habitual avalancha de contenido opcional: coliseo, recreativas clásicas de Sega, minijuegos tradicionales, historias secundarias surrealistas y un larguísimo etcétera.
En términos de contenido, es probablemente el Yakuza más completo hasta la fecha.
Apartado audiovisual
Visualmente estamos ante una reconstrucción muy notable. Los modelados son mucho más detallados, las texturas han mejorado considerablemente y la iluminación aporta mayor realismo.
Las animaciones faciales pueden resultar algo rígidas en momentos puntuales, pero el salto respecto a la versión original es evidente.
El apartado sonoro sigue siendo excelente. El doblaje japonés mantiene un nivel sobresaliente y la banda sonora refuerza la identidad tan característica de la saga.

Duración y dificultad
La historia principal ya es más extensa que en la versión original, pero si se suman Dark Ties, la gestión del orfanato y la guerra de pandillas, hablamos fácilmente de:
- 60–70 horas para completar historia y contenidos principales.
- Más de 100 horas para verlo todo.
En cuanto a dificultad, mantiene el equilibrio clásico de la saga. No es especialmente exigente, aunque algunos desafíos opcionales y la Arena Infernal elevan el nivel.
| LO MEJOR | LO PEOR |
|---|---|
| Enorme cantidad de contenido nuevo | Dark Ties es irregular en ritmo |
| Gestión del orfanato profunda y adictiva | Algunas tareas pueden resultar repetitivas |
| Sistema de combate ampliado con estilo Ryukyu | Cambios narrativos que pueden dividir a fans |
| Guerra de pandillas muy ambiciosa | Animaciones faciales mejorables |
| Revisión visual notable respecto al original | Parte del contenido secundario es reciclado |
Conclusión
Para nuestro equipo, Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties es mucho más que un remake. Es una reinterpretación ambiciosa que amplía, moderniza y enriquece una de las entregas más discutidas de la saga.
No todas sus novedades brillan al mismo nivel —especialmente Dark Ties—, y algunos cambios pueden generar debate entre los fans más puristas. Sin embargo, por volumen de contenido, profundidad jugable y mejora global respecto al original, estamos ante una evolución que convierte a esta versión en la forma definitiva de jugar a Yakuza 3.
Puede que no sea perfecto, pero es tremendamente absorbente. Y eso, en esta saga, es lo que realmente importa.






