
Como crítico especializado en series, la tercera y última temporada de El Juego del Calamar, estrenada en Netflix el 27 de junio de 2025, representa un cierre ambicioso pero polarizante para una de las series más icónicas de la plataforma. Creada por Hwang Dong-hyuk, esta temporada de seis episodios retoma la narrativa inmediatamente después de los eventos de la segunda temporada, manteniendo su distintiva mezcla de tensión, violencia y crítica social. Sin embargo, aunque cumple en términos de espectáculo visual y emocional, no logra recuperar del todo la frescura y profundidad que hicieron de la primera temporada un fenómeno global.
Fortalezas de la temporada
La temporada final mantiene el sello estilístico de la serie: una dirección visual impecable, con escenarios coloridos y juegos infantiles transformados en pesadillas mortales. La cinematografía sigue siendo un punto fuerte, ofreciendo momentos de gran impacto visual que refuerzan la atmósfera opresiva. Las actuaciones, lideradas por Lee Jung-jae como Seong Gi-hun, son otro acierto, con interpretaciones que transmiten el peso emocional de los personajes atrapados en un sistema brutal. La serie continúa explorando temas como la desigualdad, el capitalismo y la naturaleza humana, y aunque estos mensajes son menos novedosos que en 2021, siguen resonando en un contexto global de incertidumbre económica.
Hwang Dong-hyuk demuestra valentía al no optar por un final complaciente, manteniendo el tono sombrío y cínico que define la serie. La introducción de nuevos juegos, aunque no tan memorables como los de la primera temporada, ofrece momentos de tensión que enganchan a los espectadores. Además, la temporada profundiza en algunos personajes secundarios, dándoles arcos narrativos que añaden capas emocionales a la narrativa.
Debilidades y críticas
A pesar de sus méritos, la tercera temporada no está exenta de problemas. Muchos críticos y espectadores coinciden en que la serie sufre de una sensación de repetición. Los juegos, aunque visualmente impresionantes, carecen de la originalidad y el impacto emocional de los de la primera temporada, como el icónico «Ggangbu». La estructura narrativa, al ser una continuación directa de la segunda temporada, se siente menos como una temporada independiente y más como una extensión que podría haberse condensado. Esto refuerza la percepción de que la historia se ha estirado más allá de su punto óptimo, un sentimiento compartido por algunos fans en redes sociales.
Otro punto débil es la presencia de los VIPs, cuya caracterización sigue siendo superficial y caricaturesca, restando profundidad a la sátira del capitalismo. Algunos personajes secundarios, aunque interesantes, no tienen el tiempo suficiente para desarrollarse completamente, lo que puede dejar al espectador con una sensación de desconexión. Además, la narrativa paralela de la investigación de Jun-ho se percibe como redundante y poco relevante para el arco principal.
Impacto y legado
El Juego del Calamar sigue siendo un hito cultural, y esta temporada final no cambia eso. Aunque no alcanza las cotas de la primera temporada, mejora respecto a la segunda en términos de ritmo y cierre emocional. La serie logra mantener su relevancia al abordar temas universales, especialmente en Corea del Sur, donde las cuestiones de desempleo y desigualdad resuenan profundamente. Sin embargo, la decisión de cerrar la historia con un final abierto, acompañado de un cameo impactante, ha generado división: para algunos, es un guiño intrigante; para otros, un intento forzado de mantener viva la franquicia.
En conclusión, la tercera temporada de El Juego del Calamar es un cierre visualmente espectacular y emocionalmente intenso, pero no escapa a las trampas de extender una premisa que brilló por su originalidad en 2021. Es una temporada para los fans que buscan resolución, aunque no siempre satisface las expectativas de un final redondo. Hwang Dong-hyuk entrega un mensaje claro sobre la persistencia de los sistemas opresivos, pero la ejecución, aunque competente, carece de la chispa innovadora que hizo de la serie un fenómeno.






