
Hay personajes que parecen hechos para protagonizar un videojuego. Lobezno es, sin duda, uno de ellos. Sus garras, su regeneración, su carácter y, sobre todo, su particular forma de repartir golpes hacen que trasladar al mutante de Marvel a los videojuegos parezca casi una obligación.
Insomniac Games recoge el testigo y nos presenta Marvel: Lobezno, una aventura que apuesta por una experiencia mucho más directa y brutal que la que encontramos en los juegos de Spider-Man. Logan es más pesado, más salvaje y mucho más contundente. Y sí, hay momentos en los que cuesta no sonreír mientras vemos cómo sus garras hacen auténticos estragos.
Sin embargo, después de completar la aventura por varios miembros de nuestro equipo, nos queda una sensación agridulce. Marvel: Lobezno es divertido, espectacular y está cargado de momentos memorables, pero también resulta bastante más previsible de lo que esperábamos, especialmente cuando si el foco en su historia y en unas mecánicas que no terminan de evolucionar todo lo que podrían.
No estamos ante una mala aventura. Todo lo contrario. Es un juego que sabe entretener y que entiende perfectamente por qué Lobezno es uno de los personajes más queridos de Marvel. Pero también creemos que Insomniac podía haber ido bastante más lejos.
Una aventura centrada en la historia
Insomniac ha decidido poner buena parte del peso de Marvel: Lobezno sobre su narrativa. Estamos ante una aventura bastante lineal, con numerosos momentos cinematográficos, secuencias de exploración y tramos en los que simplemente avanzamos mientras Logan conversa con otros personajes.
También existen zonas algo más abiertas, con ciudades repletas de NPC y pequeños espacios que podemos recorrer con mayor libertad. Sin embargo, esa libertad es bastante limitada y apenas encontramos interacción con el escenario.
Y, sinceramente, no creemos que esto sea necesariamente un problema.
En una época en la que muchos videojuegos apuestan por mapas gigantescos llenos de actividades secundarias, encontrar una experiencia más compacta y directa se agradece. Marvel: Lobezno sabe lo que quiere ser y no intenta convertirse en otro mundo abierto de 80 horas.
El problema aparece cuando analizamos la historia.
Insomniac había prometido una aventura madura, cruda y llena de matices. Sin embargo, nosotros no hemos terminado de conectar con ella. El guion nos ha parecido bastante previsible y algunas decisiones relacionadas con determinados personajes y villanos tampoco nos han convencido demasiado.
Además, algunos arcos narrativos se desarrollan a una velocidad que hace que determinados personajes pierdan parte del impacto que podrían haber tenido.
También tenemos sensaciones encontradas con Jean y con el papel que desempeña dentro de la aventura. Su presencia termina teniendo bastante peso y su resolución no nos ha dejado precisamente satisfechos.

Lobezno necesita ser Lobezno
Uno de los aspectos que más nos ha llamado la atención es que, en algunos momentos, Marvel: Lobezno parece querer construir a Logan utilizando elementos que pertenecen a otros personajes de los X-Men.
El problema es que Lobezno no necesita demasiado maquillaje para funcionar.
Logan ya tiene una personalidad, un pasado y una mitología suficientemente potentes como para sostener una aventura completa por sí mismo. Por eso nos ha resultado extraño encontrar determinados elementos que parecen pedir prestado demasiado lore a personajes como Cíclope.
Aquí creemos que Insomniac tenía una oportunidad fantástica para profundizar mucho más en el propio Logan.
Un combate salvaje y muy satisfactorio
Si hay algo que funciona desde el primer momento es el combate.
Marvel: Lobezno es mucho más contundente que Marvel’s Spider-Man. Logan pesa, golpea fuerte y cada impacto transmite una sensación de fuerza que encaja perfectamente con el personaje.
Sus garras son protagonistas absolutas y la violencia forma parte de la experiencia. Podemos acabar con enemigos contra paredes, utilizar diferentes ataques y disfrutar de unas animaciones de ejecución especialmente espectaculares.
El problema es que el sistema de combate no termina de ofrecer toda la variedad que nos habría gustado.
Una vez llevamos unas horas jugando, empezamos a recurrir a las mismas estrategias una y otra vez. El repertorio de combos es limitado y echamos en falta más posibilidades de utilizar el escenario, ataques aéreos o situaciones más creativas.
El sistema de esquiva y parry funciona correctamente, pero tampoco supone una revolución.
Eso sí, cuando Logan entra en modo rabia, las cosas cambian.
Aquí es donde el juego nos regala algunos de sus momentos más divertidos. Ver a Lobezno lanzarse contra varios enemigos y destrozarlos a base de garras resulta tremendamente satisfactorio.
También nos han gustado especialmente los ataques combinados cuando estamos acompañados por otros personajes. Algunas de estas animaciones aparecen de forma bastante natural y consiguen transmitir esa sensación de estar dentro de una película de acción de Marvel.
Incluso hay pequeños detalles que demuestran que Insomniac ha intentado introducir ideas propias, como utilizar el fuego para calentar las garras de Logan o los enemigos capaces de bloquear temporalmente su regeneración.
No reinventan el género, pero funcionan.
Mucho triple A y poco riesgo
Fuera de los combates encontramos una colección de mecánicas bastante reconocibles.
Persecuciones, quick time events, pequeños segmentos de sigilo, secuencias sobre vehículos y diferentes momentos en los que simplemente debemos seguir avanzando.
El problema es que muchas de estas situaciones parecen estar ahí porque forman parte del manual del blockbuster moderno, más que porque sean realmente necesarias para la aventura.
Las secciones de sigilo son especialmente mejorables. La inteligencia artificial de los enemigos no está precisamente a la altura y resulta difícil tomarse demasiado en serio algunas de estas situaciones.
También tenemos una misión en la que Logan debe infiltrarse en una fiesta vestido de esmoquin. La idea sobre el papel puede resultar divertida, pero su ejecución está bastante lejos de otras propuestas similares que hemos visto recientemente.

Las Puertas de Pesadilla: una oportunidad desaprovechada
Cuando los escenarios se abren un poco más, el juego utiliza el olfato de Logan para guiarnos hacia nuestros objetivos.
También aparecen las Puertas de Pesadilla, unos desafíos que nos permiten enfrentarnos a pruebas de combate y contrarrelojes.
La idea no está mal y añade algo de variedad a la aventura, pero creemos que podrían haber dado mucho más de sí.
Los movimientos de Logan durante los saltos funcionan correctamente para desplazarnos por los escenarios, pero no son lo suficientemente precisos como para que las pruebas de plataformas resulten especialmente satisfactorias.
Y hay otro problema: las recompensas.
Estas pruebas prometen descubrir detalles sobre el pasado de Logan, pero en lugar de ofrecernos pequeñas escenas, imágenes o incluso fragmentos jugables, nos encontramos principalmente con textos.
Para un personaje con semejante historia, nos parece una oportunidad perdida.
Un árbol de habilidades prácticamente testimonial
Otro elemento que nos ha dejado bastante fríos es el sistema de progresión.
Tenemos un árbol de habilidades, experiencia y diferentes mejoras, pero la sensación de progresión es bastante limitada.
El personaje avanza prácticamente al mismo ritmo durante toda la aventura y muchas mejoras se desbloquean siguiendo un orden bastante predeterminado.
De hecho, antes de llegar al último tercio de la aventura ya tendremos prácticamente todo desbloqueado.
Por eso, más que un sistema de progresión profundo, parece una forma de vestir de RPG algunas mecánicas que realmente no necesitan demasiada personalización.
De menos a más
A pesar de todos estos problemas, hay algo que Marvel: Lobezno hace especialmente bien: mejorar conforme avanzamos.
La aventura empieza de una forma algo irregular, pero poco a poco va cogiendo ritmo.
Su segunda mitad es claramente más potente y contiene algunos de los mejores momentos de todo el juego. El asalto a la fortaleza de La Mano, por ejemplo, es uno de esos momentos que justifican por sí solos buena parte de la aventura.
Además, Insomniac ha llenado el juego de referencias y pequeños homenajes a Lobezno.
Los escenarios esconden detalles para los aficionados y contamos con una colección de trajes y garras que podemos desbloquear mediante recursos.
Aquí sí encontramos ese cariño por el personaje que esperábamos.

Técnicamente es una auténtica bestia
Si hay un apartado en el que Marvel: Lobezno resulta difícil de discutir es el técnico.
El juego luce espectacular.
La iluminación, los reflejos, los escenarios, los modelados y, especialmente, el sistema de daños hacen que cada combate pueda convertirse en un auténtico espectáculo visual.
La sangre tiene un protagonismo importante y algunas escenas en las que Logan sufre diferentes tipos de tortura consiguen transmitir perfectamente hasta dónde puede llegar la brutalidad del personaje.
Además, determinados escenarios, como Shinjuku, son capaces de dejarnos con la boca abierta.
Pero tampoco todo es perfecto.
Algunos personajes secundarios presentan modelados bastante menos trabajados y determinadas decisiones artísticas no nos han convencido demasiado. Hay diseños de personajes clásicos que, directamente, creemos que están entre los menos inspirados que hemos visto en una producción de Marvel de este calibre.
El doblaje al castellano cumple
En el apartado sonoro encontramos un trabajo más discreto.
Eso sí, hay un punto que queremos destacar: el doblaje al castellano.
Logan cuenta con la voz de Gabriel Jiménez, algo que ayuda enormemente a mantener la identidad del personaje para el público español.
La interpretación encaja y demuestra que un personaje puede funcionar perfectamente sin necesidad de parecerse físicamente a su actor más conocido.

¿Cuánto dura Marvel: Lobezno?
En nuestro caso, teniendo en cuenta lo que han tardado cada uno de los compañeros, completar Marvel: Lobezno ha llevado aproximadamente entre 14 y 16 horas, jugando en dificultad normal y tratando de completar prácticamente todo el contenido disponible.
También existe una dificultad adicional y un modo Nueva Partida Plus que permite comenzar nuevamente utilizando desde el principio los trajes y movimientos desbloqueados. Aun así, no creemos que sea un juego especialmente rejugable.
Una vez conocemos la historia, algunos de los tramos narrativos pierden buena parte de su interés y las limitaciones del combate tampoco ayudan demasiado a querer repetir la aventura inmediatamente.
| LO MEJOR | LO PEOR |
|---|---|
| Un apartado gráfico espectacular, especialmente en el sistema de daños y la representación de la sangre. | La historia no termina de alcanzar el nivel de profundidad que esperábamos. |
| El combate resulta contundente y muy satisfactorio, especialmente durante el modo rabia. | El sistema de combate puede hacerse repetitivo por la falta de variedad. |
| Una aventura compacta que evita caer en un mundo abierto gigantesco lleno de relleno. | Algunas mecánicas parecen estar incluidas simplemente por cumplir con las convenciones del género. |
| La segunda mitad mejora considerablemente el ritmo y ofrece grandes momentos de acción. | El árbol de habilidades ofrece poca libertad real. |
| Numerosos guiños, trajes y detalles pensados para los fans de Lobezno. | Las Puertas de Pesadilla podrían haber aprovechado mucho mejor el pasado de Logan. |
| El doblaje al castellano mantiene la personalidad del personaje. | Algunos diseños de personajes y secundarios resultan poco inspirados. |
Conclusión
Marvel: Lobezno es un juego que sabe perfectamente cómo hacernos disfrutar con sus garras, pero que no termina de aprovechar todo el potencial del personaje.
Insomniac Games nos ofrece una aventura espectacular a nivel técnico, con una violencia que encaja perfectamente con Logan y con un sistema de combate que, aunque sencillo y algo repetitivo, consigue regalarnos auténticos momentazos.
También agradecemos enormemente que se haya apostado por una experiencia relativamente compacta. Sus aproximadamente 13 horas de duración permiten disfrutar de una aventura directa, sin convertirla en otro gigantesco mundo abierto repleto de tareas secundarias. El problema está en que esperábamos algo más.
La narrativa no nos ha terminado de convencer, algunas decisiones relacionadas con los personajes resultan discutibles y muchas de sus mecánicas secundarias parecen quedarse a medio camino. El combate funciona, pero no alcanza la variedad de los Spider-Man de Insomniac.
Aun así, cuando el juego aprieta el acelerador, Marvel: Lobezno demuestra por qué este personaje necesitaba volver a tener una aventura propia. Hay sangre, hay garras, hay regeneración, hay enemigos que salen volando y hay momentos en los que simplemente queremos dejar de pensar y disfrutar del espectáculo.
Puede que las garras de Logan no sean de oro, pero siguen teniendo filo de sobra para ofrecer una aventura que los fans de Lobezno van a disfrutar.






